EL DIBUJO
EL GARABATO
Representa la primer expresión gráfica, si bien nunca es realizada en un papel, estos trazos forman parte de futuros dibujos y escritura. Se dan aproximadamente a partir del año y medio, y no existe una intencionalidad ni deseo de representar formas, figuras u objetos. A veces, permiten explorar aspectos tempranos de su afectividad y temperamento.
DANDO FORMA AL GARABATO
Cerca de los dos años, se observan agrupamientos de trazos en formas delimitadas, constituyen los primeros indicios de representación el mundo real. Les gustan los colores y lugares mas insólitos para realizar sus exploraciones.
LAS LÍNEAS SE CONVIERTEN EN FORMAS
Ya pueden realizar círculos para convertirlos en formas. Los dibujos ya representan objetos y de figuras humanas, si bien falta aún para conseguir los detalles. Se da alrededor de los dos años y cinco meses.
LLEGAMOS A LOS DETALLES
Las formas en esta etapa, alrededor de los tres años, permiten identificar a objetos y personas, comienzan a verbalizar situaciones, personajes y emociones. Surge el primer esbozo de figura humana, son círculos con piernas y cabeza. Dibujan el mundo que los rodea, autos, casas, muñecas, a sus padres.
LA FIGURA HUMANA
Cerca de los tres y cuatro años el niño va definiendo el dibujo de la figura humana, agregándole a lo anterior, el cuerpo. Suele aparecer la cabeza en tamaño más grande al igual que los ojos y en niños mas detallistas, hasta dibujan el cabello.
SE CONSOLIDA LA FORMA
El niño ingresa al jardín y en estos cinco años la evolución se da en todos los aspectos: cognitivo, afectivo y social. En el dibujo está marcada por el estímulo familiar. En este período la figura humana ha alcanzado su completud: cabeza, cuerpo y extremidades. En la cara aparecen primero los ojos y la boca, luego la nariz y las orejas. La característica principal es la diferenciación, esto significa que cuando pintan varias figuras, cada una de ellas tiene un detalle que las convierte en únicas. Con esto notamos el grado de creatividad y de observación del entorno.
CONSOLIDACIÓN DEL DIBUJO
Entre los cinco y seis años el dibujo se ha consolidado. Cada niño tiene su destreza y las características propias que hacen de cada obra una representación de su universo subjetivo. En cuanto a sus producciones, éstas van a mantener algo común con sus pares: el canal de comunicación, y la posibilidad de volcar a través de él, no sólo un mosaico de sensaciones y emociones, sino la escenificación de una situación vivida.
